El Rocha-Affaire

Fortún

8/25/2026

Por Fortún.

Ríos de tinta han corrido en torno al Rocha-Affaire. Un sinnúmero de hipótesis maniqueas han surgido con las más descabelladas historias que dan para cualquier clase de novela policiaca, con altas traiciones, asesinatos y vínculos inconfesables entre policías, políticos y delincuentes de altísimo poder económico, sin dejar del lado el papel que juega el gobierno de Estados Unidos.

Después de haber leído un buen número de ellas, de las plumas más renombradas en el periodismo mexicano, de haber comparado las hipótesis con las que ha construido el Sistema Propagandístico Mexicano (SPM) y de haber intentado entender toda clase de interpretaciones -desde aquellas que vienen desde Palenque hasta las que dicen que todos fingen todo- solo queda una sola conclusión:

La única y más afectada por este Rocha-Affaire, es la propia Presidenta de la República.

¿Y por qué? Por tres razones muy básicas:

1.- Acostumbrados a la lectura entre líneas de la política mexicana, la Presidenta tiene en el Gobernador de Sinaloa, a un personaje que incurrió en una afrenta y la puso contra la pared. En otros tiempos, no caía una hoja del árbol político sin que el Presidente en turno lo decidiera, así hubiera el ventarrón que fuera.

2.- A pesar que de los gobernadores de Morena creen que el país se puede gobernar a punta de desplegados -en donde los “abajo firmantes” firman obviedades-, en esta ocasión el haberle manifestado su respaldo a la Presidenta en esta coyuntura, tal como lo ha hecho le resto de la clase política Morenista, sus corifeos y todo el SMP, lo que exhiben es a una Presidenta tan débil, que necesita que le manifiesten su respaldo. Bueno, hasta Martí Batres tuvo que escribir una columna para, literal, ayudar al soporte de su Presidenta.

3.- La Presidenta, con su mensaje del sábado de que “ningún interés personal puede estar por encima de los intereses del pueblo”, nada resuelve. Retórica pura. Lugares comunes. Frases hechas. Clichés. ¿Y luego? La nada. Su mensaje sólo sirvió para dar línea para la clase política de Morena y para el SPM.

Este Rocha-Affaire tendrá más capítulos, hay mucha tela aún de dónde cortar. Es, a la fecha, el episodio más funesto en el gobierno de Morena. Eso no quiere decir ni implica que no vaya a haber otros -por supuesto que los habrá-, sin embargo, en los casi ocho años de gobiernos de Morena en el país, el proceso de descomposición por el que pasa, la pus que le comienza a brotar, es un indicativo de lo rápido que el Poder -así con mayúscula- va pudriendo a quienes hoy lo detentan y que no han sabido emplearlo como lo mandata la Constitución. El Poder envilece. El Poder desnuda. El Poder corrompe. El Poder aleja. El Poder obnubila o ciega. El Poder obceca. El Poder los va a pudrir muy rápido. Y los discursos, así como la retórica, dan para la coyuntura, para el momento… “Nadie por encima de la ley”…ajá.

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