La guerra por tu dinero

Ernesto Madrid

8/7/2026

Por Ernesto Madrid

La banca mexicana acaba de entrar en una nueva etapa. No por la evaluación que publicó la Secretaría de Hacienda sobre el desempeño de las instituciones financieras, sino porque, casi al mismo tiempo, Nu obtuvo la autorización para operar formalmente como banco y llegó con una fuerza que pocos esperaban: más de 15 millones de clientes, una base equivalente a casi el 15 por ciento de la población adulta del país.

La coincidencia de ambos anuncios resulta reveladora. Mientras Hacienda informó que 46 de los 49 bancos obtuvieron una evaluación "satisfactoria", Nu irrumpió para demostrar que el verdadero reto de la banca ya no es cumplir con indicadores regulatorios, sino convencer a millones de clientes de que vale la pena confiarles su dinero. Pero conviene poner cada cosa en su lugar.

La evaluación de la Secretaría de Hacienda ha sido interpretada como una especie de certificado de confianza para el sistema financiero. No lo es. La propia dependencia reconoce que ese ejercicio no mide la solidez financiera, la liquidez, la capacidad para enfrentar una crisis ni garantiza la seguridad de los depósitos. Lo que evalúa son indicadores de desempeño institucional: colocación de crédito, captación, infraestructura, inclusión financiera, digitalización y contribución al desarrollo económico. Es una radiografía administrativa, no un sello de seguridad para los ahorradores.

Y esa diferencia importa porque un banco puede cumplir con todos esos indicadores y, al mismo tiempo, cobrar comisiones elevadas, ofrecer rendimientos poco competitivos o brindar un servicio que deje mucho que desear. La verdadera pregunta para cualquier cliente sigue siendo la misma: ¿dónde está mejor protegido y mejor atendido su dinero?

Es ahí donde aparece Nu. Su autorización no representa únicamente la llegada de otro banco, sino de un competidor que obliga a cambiar las reglas del mercado. Con una captación cercana a 5 mil 900 millones de dólares, un crecimiento anual de 27 por ciento en sus ingresos financieros y una cartera de crédito que aumentó 63.6 por ciento hasta 31 mil 100 millones de pesos, dejó de competir exclusivamente con las fintech para enfrentar directamente a BBVA, Banorte, Banamex y Santander.

La presión que ejerce sobre la banca tradicional no proviene únicamente de su tamaño, sino de un modelo completamente digital que elimina buena parte de los costos y procesos que durante años molestaron a los usuarios. Tarjetas sin anualidad, cuentas sin saldo mínimo, transferencias SPEI gratuitas, reposición de plásticos sin costo, rendimientos diarios sobre el ahorro, crédito flexible y prácticamente toda la operación desde una aplicación que obliga a los grandes bancos a acelerar su digitalización, revisar sus comisiones y ofrecer productos mucho más competitivos.

Sin embargo, tampoco conviene convertir a Nu en una solución universal. Su propuesta resulta muy atractiva para millones de usuarios digitales, pero los grandes bancos mantienen fortalezas en banca empresarial, patrimonial, financiamiento especializado y una red física que sigue siendo indispensable para muchos clientes. La competencia apenas comienza y también alcanzará a nuevos jugadores como Plata, Revolut, Klar, Stori o Mercado Pago, que buscan quedarse con un mercado donde la experiencia digital será determinante.

La buena noticia es que esta nueva competencia puede beneficiar más a los usuarios que a las propias instituciones financieras. Durante años la banca mexicana ha registrado niveles históricos de rentabilidad sin que ello siempre se tradujera en menores comisiones, mejores tasas o una atención más eficiente. Hoy ese escenario comienza a cambiar porque el cliente ya tiene alternativas reales.

Por eso, más que preguntar qué banco obtuvo una mejor calificación de Hacienda, quizá la pregunta correcta sea otra: ¿qué institución ofrece mayor seguridad, mejores condiciones, más transparencia y un mejor servicio? La confianza no se decreta desde una oficina gubernamental. Se gana todos los días. Y en esa nueva batalla por el dinero de los mexicanos, los grandes ganadores deberían ser, finalmente, los propios clientes.

@JErnestoMadrid

jeemadrid@gmail.com

Los textos y/o colaboraciones son responsabilidad única y exclusivamente de quien los firma o escribe.

Algunos Derechos Reservados

2026