Llaman a fortalecer políticas públicas para evitar suicidios


En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se conmemora cada 10 de septiembre, la diputada Lizzette Salgado Viramontes llamó a fortalecer las políticas públicas sobre salud mental y garantizar una atención institucional, continua y accesible para su detección temprana.
En la Sesión Ordinaria del Congreso de la Ciudad de México realizada este martes, la Mesa Directiva informó que la integrante del Grupo Parlamentario del PAN registró dicha efeméride, la cual fue establecida en el año 2003 por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio, con el aval de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La congresista señala en su documento que el suicidio constituye un asunto de salud pública que requiere detección temprana, atención de las crisis, tratamiento y seguimiento. Por ello, precisa, las instituciones del sector salud deben contar con mecanismos eficaces para identificar factores de riesgo y brindar acompañamiento adecuado a las personas que presentan conductas suicidas.
Destaca que, según cifras del INEGI, durante 2024 se registraron en México ocho mil 856 defunciones de personas de 10 años y más por suicidio, con una tasa de 6.8 por cada 100 mil habitantes, mientras que en la capital del país la tasa bruta fue de 5.3 por cada 100 mil habitantes.
“La problemática presenta una marcada diferencia por sexo. En 2024, la tasa de suicidios fue de 2.6 por cada 100 mil mujeres y de 11.2 por cada 100 mil hombres. De acuerdo con INEGI, por grupos de edad, la tasa más elevada correspondió a las personas de 30 a 44 años, con 10.7 suicidios por cada 100 mil habitantes, seguida por el grupo de 15 a 29 años, con 10.2”, indica en su texto.
Salgado Viramontes también resalta que, de acuerdo con el Consejo de Evaluación de la Ciudad de México, la población potencial de los servicios de salud mental de primer nivel se estimó en casi un millón 750 mil habitantes, pero que la cobertura institucional alcanzaba sólo entre 4 y 5 por ciento de los posibles pacientes.
Además, expresa la necesidad de contar con personal especializado, ya que en el año 2022 se contabilizaron 304 psicólogos y 37 psiquiatras que laboraban en 115 unidades, centros de salud, clínicas de especialidad, y centros de atención y prevención de adicciones.
Ante este escenario, considera que el reto no consiste únicamente en pedir a las personas que soliciten ayuda por posibles casos de suicidio, sino en garantizar que las instituciones de salud respondan de manera oportuna y hagan seguimiento de la atención.
“No basta con detectar el riesgo; hay que garantizar la atención. No basta con atender una crisis; hay que asegurar el seguimiento. No basta con contar las muertes; hay que identificar y prevenir las conductas que pueden llevar a ellas. Cambiar la narrativa sobre el suicidio significa pasar del silencio a la conversación, pero también de la conversación a la acción”, subraya la panista.
Asimismo, considera que cada 10 de septiembre debe representar una oportunidad para revisar la capacidad de respuesta de las instituciones y no limitarse a una fecha para recordar a quienes han perdido la vida por esa causa.
Esto implica, plantea la congresista, fortalecer la generación de información sobre el suicidio, particularmente sobre los casos que requieren intervención y seguimiento, para que las autoridades puedan diseñar políticas públicas sustentadas en evidencia y evaluar su efectividad.
Lizzette Salgado expone que la prevención del suicidio debe asumirse como una responsabilidad permanente de salud pública, lo que representa contar con políticas públicas eficaces; recursos suficientes; información confiable; personal especializado, y servicios accesibles, a fin de garantizar una atención oportuna, digna y de calidad en materia de salud mental.


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