Proponen actualizar Atlas de Riesgos de las 16 alcaldías capitalinas

Redacción

7/29/2026

Para prevenir riesgos asociados a las lluvias intensas en la Ciudad de México, como escurrimientos, saturación del drenaje, inundaciones y encharcamientos, la diputada Miriam Saldaña Cháirez propuso que las 16 alcaldías actualicen sus Atlas de Riesgos, en particular acerca de las áreas de barrancas, zonas bajas y puntos donde existieron cauces, canales o cuerpos de agua.

En la sesión de la Comisión Permanente del Congreso capitalino, del pasado 22 de julio, se dio a conocer que la legisladora del Partido del Trabajo (PT) registró un Punto de Acuerdo al respecto, donde plantea que la gestión integral de riesgos debe incorporar una perspectiva hidrológica.

Esto, subraya, con la finalidad de comprender la relación entre el desarrollo urbano contemporáneo y la configuración natural e histórica del territorio, al identificar antiguos cauces, zonas de escurrimientos, áreas inundables y puntos de concentración de agua.

Asimismo, argumenta que la actualización de los Atlas -que las demarcaciones realizarían junto con la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC)- contribuiría a prevenir afectaciones y orientar decisiones sobre infraestructura, desarrollo urbano y protección civil, lo que permitiría salvaguardar a la población.

“Los Atlas de Riesgos constituyen instrumentos fundamentales de planeación y prevención. No deben concebirse únicamente como documentos cartográficos o repositorios de información, sino como herramientas dinámicas para la toma de decisiones públicas, la planeación territorial, el ordenamiento urbano, la prevención de desastres y la protección de la vida de las personas”, puntualiza en su documento.

En ese contexto, señala que la capital del país está expuesta a diversos fenómenos perturbadores de origen geológico, hidrometeorológico, químico-tecnológico, sanitario-ecológico y socio-organizativo, como son los sismos, hundimientos diferenciales, agrietamientos del suelo, movimientos de laderas, deslizamientos y derrumbes.

También inundaciones, encharcamientos, lluvias torrenciales, desbordamientos de cauces e incendios forestales, que pueden poner en riesgo la vida e integridad de las personas y sus bienes, así como la infraestructura urbana y los ecosistemas.

Ante esa situación, la representante popular sostiene que las políticas públicas en materia de protección civil deben evolucionar de una visión reactiva hacia un modelo integral de prevención, identificación, reducción y mitigación de riesgos.

Saldaña Cháirez expone que por ello resulta indispensable conocer con precisión dónde se encuentran las amenazas; cuáles son las condiciones de vulnerabilidad de la población, y qué infraestructura, viviendas, equipamientos y ecosistemas se encuentran expuestos.

Afirma que la utilidad de un Atlas de Riesgos depende de la calidad, precisión, actualización y accesibilidad de la información que contiene, porque si está elaborado con información que no refleje las condiciones actuales del territorio, pierde eficacia para identificar nuevos riesgos o modificaciones en los ya existentes.

“Esperar a que ocurra una emergencia para identificar las zonas vulnerables implica mantener una lógica reactiva que debe ser superada. La gestión integral de riesgos exige reconocer previamente las amenazas y adoptar medidas para reducir la exposición y la vulnerabilidad de la población”, asevera la petista en su Punto de Acuerdo.

Tras dar cuenta de la proposición, la Mesa Directiva informó que sería turnada para su análisis y dictamen a las Comisiones Unidas de Alcaldías, Límites Territoriales y a la de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil.

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